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PUDIERA PARECER…
Autor: Francisco Javier Méndez Febles. Pudiera parecer que somos pocos, los hoy aquí congregados, ante este lugar desolador. No nos importa. Sabemos que siempre fueron pocos los elegidos para las grandes causas, en el pasado reciente los héroes de Fukushima, en el lejano los doce apóstoles. Pudiera parecer que es una causa perdida. Nada más lejos de la realidad. Nuestra causa, no está muerta, porque es la causa de la vida, la causa del amor. Pudiera parecer, que la pandemia abortista se ha extendido por el mundo, que ha penetrado a partidos a derecha e izquierda, a gobiernos de derecha e izquierda, que arrastra millones de votos. Nos trae al pairo, porque sabemos que millones de votos llevaron al III Reich al poder y como consecuencia de ello, millones de hebreos, gitanos y otras etnias no arias acabaron en campos de exterminio. Los votos de los enemigos de la vida, no les dan razón, están desprovistos de sentimientos, están desprovistos de amor, carecen de vida. Pudiera parecer que todo sigue igual en nuestro país, que solo ha habido el cambio de un gobierno abiertamente hostil a la causa pro-vida a un gobierno tímidamente hostil a la causa abortista. Falso: los dos han sido y son hostiles a la causa de la vida. Pudiera parecer que nos han engañado con timoratas promesas electorales, de cambiar la aberrante y eufemística Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. No, no nos han engañado, seguimos pidiendo volver a la situación anterior a 1985, porque ningún ser humano bajo ningún concepto puede decidir que ser humano debe vivir y cual no. Aceptar ese postulado, supone volver a la idea nacionalsocialista de selección de la raza.
Pudiera parecer, madre, que desde el poder, te están ofreciendo una solución desembarazándote del hijo que va a nacer. Nada más engañoso, taimado y felón. Lo que te están ofreciendo es que te conviertas en asesina, en sicario de sus programas de control demográfico, que eufemísticamente también, son más bien programas de exterminio. Se parece demasiado a la solución final del III Reich. Lo que te están ofreciendo, es que tú y ese hijo precioso que va a nacer os convirtáis en el conejillo de indias, en la moneda de cambio, con el que ensayan los mercaderes de la muerte, a quienes financian desde sus poltronas en una suerte de tráfico de vidas humanas. Pudiera parecer, por último, camaradas, que vuestro sacrificio no merece la pena, que habéis perdido el tiempo en manifestaciones multitudinarias pero ineficaces, en reuniones, en concentraciones, en jornadas de divulgación de la causa. No desfallezcáis, la nuestra es la causa de la vida, y cuando algún día la historia reviva el hecho luctuoso de que hubo una vez una civilización desquiciada que se quiso suicidar, entonces, entonces, esa misma historia recordará la frase que en circunstancias dramáticas pronunció el probablemente mejor estadista del siglo pasado, Winston Leonard Churchill: “Nunca en materia de conflictos humanos, se debió tanto por unos muchos a unos pocos”. Por eso, porque somos pocos, por eso, porque las grandes causas se expresan con palabras cortas repetid hasta la saciedad SI A LA VIDA. Fdo. Francisco Javier Méndez Febles. |